hahahahaah Shakira is so funny! I adore her <3
“The most country one here is me.” - Shakira
(Fuente: amorihs)
hahahahaah Shakira is so funny! I adore her <3
“The most country one here is me.” - Shakira
(Fuente: amorihs)
(Fuente: sabi7, vía la-vida-es-un-regalo)
Nunca podré entender la necesidad que tienen algunos de resaltar su profesión, su trabajo, logros, bienes, etc. para demostrar qué son alguien… como si no lo fueran ya.
Me causa un poco de risa y lástima cuando veo a una persona esforzándose tanto para ser aprobado… “Estudié en tal y pascual, trabajo en no sé dónde, soy dueño de no se qué empresa, soy amigo de nosequiencito, etc” que no veo más que un intento desesperado de gritarle al mundo “Quiérame, respéteme, confié en mí, soy alguien”. ¿Demostrarle a quién, o qué? Pero más cómicos aún son los que ‘careciendo una posición social’ buscan aprobación y cariño a través de mentira y avemarías ajenas, esos pueden ser más patéticos que los primeros.
Me gusta la gente que pretende ser nadie, que simplemente ES, y entiende que tiene una posición en el mundo sólo por el hecho de existir, sin importar lo que diga la sociedad. Me gusta esa mentalidad de “No hay nadie a quién impresionar, no hay nada qué aparentar”, me gusta esa gente.
A la hora del té todo se trata del Ego y cómo te explota en la cara… pero eso también es bueno.
Al final todo pasa… lo bueno, lo malo, todo pasa, todo deja de existir. No vale la pena apegarse a ningún estado, sólo disfrutar o aceptar lo que va viniendo, eso es estar en paz, ser consciente que sólo éste momento existe.
En verdad, atención es la senda hacia la inmortalidad; la negligencia nos conduce a la muerte. Los que son atentos jamás perecen, pero los que son negligentes es como si ya estuviesen muertos.
Comentarios:
Appamáda es atención, vigilancia, estar despiertos. Esta es una condición esencial de la vida espiritual. Según reza una tradición narrada en los monasterios budhistas, las últimas palabras del Budha fueron ¨Appamádena sampádetha¨, esto es, ¨esforzáos y sed diligentes¨.
La Inmortalidad, Amata, el Nirvana, la Meta de la Vida espiritual.
—
Los Versos Gemelos
Lo que deseas, realmente se vuelve magnético para ti según el grado de tu deseo. (…)
El Universo no se preocupa de si algo va a dañarte o ayudarte, es neutral a la hora de satisfacer tus deseos.
"—
Fred Alan Wolf, "La Búsqueda Del Águila"
Cuenta la historia, que había un hombre al que amaba con cada una de mis células, con todas mis fuerzas, con toda mi mente, alma y corazón… La madre, que, si alguna vez me hubiesen amado de esa manera, jamás hubiera dejado ir … porque rara vez en la vida uno es amado así. Pero así son los hombres, a veces, un poco estúpidos, igual que la mayoría de las mujeres.
El amor no es algo que sucede al azar, es un juego en el que gana el que mejor sabe jugar, y a algunos les encanta sufrir… no es mi caso. A mi me gusta jugar al todo o nada, no me conformo con un amor mediocre, me niego a ser una mendiga emocional, literalmente, preferiría llorar un mes entero antes que sollozar años completos.
No dejé de creer en el amor, no. Por el contrario, creo en éste con certeza absoluta, sólo que con las experiencias nos vamos volviendo menos mensos y la vida nos va dando cada vez mejores cartas… Tal vez el amor sea más fácil de lo que pensamos, una simple elección. Una sociedad entre el consciente y el inconsciente, que por fin están de acuerdo, nos ahorraría todo éste tiempo invaluable para vivirlo al lado de nuestro amor.
Nota: Mi consejo no solicitado del día es: Amen a los que les aman, y olviden a los que les olvidan.

Tengo una anécdota que no tengo cómo clasificarla, la verdad. Estaba ésta mañana en un café cerca a mi casa, es un sitio que frecuentan adultos mayores (muy mayores), tal vez por la zona… por acá viven muchísima gente pensionada.
Mientras me tomaba mi café y me comía una deliciosa torta de zanahoria, aunque podía oír claramente las conversaciones de las personas al rededor mío, particularmente me llamó mucho la atención una… un señor como de unos 70 y más años con una señora tal vez un poco menor que él. Se la pasaron hablando los veintitantos minutos que duré ahí de enfermedades y muerte.
Por un momento pensé que era normal por la edad, pero luego recapacité y ví un espejo al que no quiero llegar a parecerme cuando esté en ese punto de la vida, aunque pueda que sea inevitable. El señor le decía a la señora algo así como… “Te acuerdas de Fulanito? Le acabaron de quitar la mitad del estómago, en cambio Fulanita ha estado gravísima del corazón. Y ni hablar de mí, los medicamentos no me están funcionando, fuera de eso desde la muerte de Pepita me quedé sin nada que hacer, porque el plan era visitarla los Martes, Jueves y Domingos.” Así transcurrió la conversación, entre enfermedades, muertes, quejas, medicamentos, recomendaciones médicas, etc.
Hace muuuuuchos años no interactúo con adultos mayores, tal vez desde que murió mi abuela hace 10 años, no sé lo que es hablar con alguien de la tercera edad. Recuerdo vagamente que mi abue también se la pasaba hablando de enfermedades y muerte, pero equilibraba la balanza con poesía, canto, historias maravillosas que vivió.
Sé que es mínimo lo que conozco del par de viejitos y me estoy afanando a juzgar, pero sinceramente estaba esperando recibir alguna perla de sabiduría ésta mañana mientras husmeaba su conversación, pero me fuí con las manos prácticamente vacías… o tal vez no.
Tarde o temprano en nuestro camino de evolución personal aparece la cuestión de quién es o en que consiste lo que muchos llaman Ego, el pequeño yo. Se trata de la parte de nosotros que está ligada al tiempo y cuya principal preocupación es conferirnos importancia personal y seguridad psicológica,…
Me encanta la gente como Joan, que toma acción para alcanzar sus sueños, sin importar lo horrible que sea la realidad en la cuál nació, él toma el control de su vida y decide crear algo maravilloso… éste es el verdadero poder del ser humano, tomar decisiones y crear su propia realidad. Quejarse es una forma que muchos usan para cambiar las situaciones, y a veces funciona, pero la vía más rápida es que el individuo cambie lo que tiene que cambiar para que los resultados sean verdaderos y duraderos. Joan es un pequeño Dios en acción.
No supe entonces comprender. Cometí el error de haberla enjuiciado por sus palabras y no por sus actos. Iluminaba y perfumaba todo mi planeta. ¡Jamás debí haberla abandonado! Debí haber intuido su ternura detrás de sus ingenuas astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Y yo… demasiado joven para saber amarla.
Nadie puede hacer por vos lo que te corresponde… ni Dios.
Si pedís orientación, consejo, guía y te los dan, puede que te estén dando la mismísima llave al Paraíso, pero si no tomás acción, no pasa nada. Es como cuando manifestás que tenés hambre, el otro te dice que vayás a comer, o te ofrece comida y decís que no, “es que fué que”… “bla bla bla”… (drama, drama, drama) y al final tenés siempre la excusa perfecta para no comer, pero eso si, seguís hablando del hambre, de la gastritis, de la úlcera, etc. ¿se entiende? En el fondo vos sabes que tenés que ir a comer, pero no lo hacés porque no querés, porque es más conveniente llamar la atención, postergar, hacer drama, e incluso enfermarte, poner a todo el mundo a correr por vos… suena horrendo pero es verdad, estoy cansada de ver ésto una y otra vez. Va a llegar el día en el cual el otro por más que te quiera ayudar se va a cansar de vos, porque no tomás acción… ya no va a querer ni darte la hora, ni contestarte el teléfono, ni ver tu cara nunca jamás, porque sabe que vos sos caso perdido, porque no querés hacer tu parte, nadie puede comer por vos, ni ir al baño por vos, ni hacer lo que te toca hacer a vos… tu parte. Y mientras seguís perdiendo el tiempo, dilatando la decisión, te agotás y agotás al otro, y pueden pasar años!
A veces estamos tan inmersos en la oscuridad que no podemos ver la Luz por más brillante que sea. Podemos tener las respuestas al frente pero estamos ciegos, andando en círculo vicioso como hámsters en jaula, comentándole al uno y al otro nuestros dramas, escuchando soluciones que jamás aplicamos mientras nos drenamos y drenamos a los que nos quieren con nuestras perturbadoras y repetitivas historias.
Enfermos emocionales enfermando a otros, usando polos a tierra equivocados (hasta a niños pequeños) sin mover un sólo dedo para cambiar su realidad… ¿Por qué?
No creo que sea necesario tocar fondo, pero a veces parece ser el único camino para muchos, saturarse para replantearse la vida y hacer el cambio. A todos nos ha pasado, y ejemplos hay miles… creo que la única pregunta que vale la pena plantearse es ¿Estoy tomando acción para resolver mis problemas?.
Pasa que con frecuencia la gente abusa de otras personas consciente o inconscientemente.
Pasa que esa persona a veces es tu madre, tu hermano, tu hijo, tu pareja, tu amigo, tu socio.
¿Por qué será tan difícil a veces marcar ese límite a tiempo? ¿Por qué será que no lo vemos venir? ¿Por qué será que no aprendemos desde niños a decir “no” cuando hay que decir no? ¿Por qué será que por ser siempre políticamente correctos terminamos estallados emocionalmente, enfermos y a veces hasta muertos?
¿En qué momento se nos ocurrió que la vida del otro vale más que la nuestra? ¿En qué momento pasó que los problemas del otro requieren ser solucionados con más prontitud que los nuestros? ¿Por qué será que terminamos renunciando a nuestros sueños por cargar con cruces que no son nuestras? ¿Por qué renunciamos al amor y a la felicidad, y a veces hasta a la vida para que el egoísmo del otro sea saciado? ¿Cuándo hay que decir “tal vez, lo voy a pensar”?
Pasa que las personas que tienen mayor acceso a nuestros “si” son los que más queremos, aquellos que acuden a nosotros cual náufragos a salvavidas aprovechando el cariño y compromiso que sentimos.
Estar ahí para el otro, si. Dejar de vivir la vida por el otro, no.
Ayudar al otro a encontrar la forma de suplir sus necesidades, si. Dejar nuestras necesidades a un lado por rescatar al otro, no.
Cuántas personas no tenemos siempre al amigo, madre, padre, hermano, novio/a, primo que siempre está “chupando rueda”… pegados a nosotros cuáles parásitos aprovechando los beneficios de la cercanía? ¿Cuántas veces quisiéramos decir “Esta vez no te puedo hacer el favor” o simplemente “No quiero hacerte el favor” y terminamos sucumbiendo ante trepadores y manipuladores que están tan tristemente cerca?
Pasa que saturamos a los que nos quieren con nuestros dramas repetitivos, círculos viciosos y manipulaciones. Pasa que abusamos de gente que ya está dándonos todo de sí, pidiéndole a las personas que ya son exageradamente generosas aún más de lo que ya nos dan… Pidiendo favores, cariño, tiempo, dinero, energía que jamás se regresamos.
No por nada reza el viejo dicho “Para el que recibe, jamás es suficiente”.
Pasa que agotamos a las únicas personas que valen la pena en nuestra existencia.
En memoria de Andrés David Ávila, amigo hermoso, que encuentre la Luz.