Dejar ir, soltar, liberar y liberarse.

"Déjelo ir" palabras tan fáciles de decir y tan difíciles de aplicar.

Dejar ir significa soltar, desapegarse, liberar. Todos de una u otra forma tenemos apegos, y éstos son el origen de todo sufrimiento. 

Vivir en la ilusión que algo nos pertenece es la mejor forma de ser infeliz. Desde que nacemos hasta que morimos ésta vida pareciera ser una escuela de “soltar”. Soltar el vientre de la madre, soltar la teta, el biberón, soltar el chupo, la niñera, la casa donde crecimos, los amigos del colegio, la ciudad, el país, la pareja, el empleo, los seres queridos cuando parten, soltar, soltar y soltar, hasta que por fin soltamos ésto que llamámos “vida”, el cuerpo. 

Hay grandes mensajes en cada paso de la vida, cada ciclo que se abre y se cierra. Resulta que queremos recibir de todo, siempre estamos listos a recibir un nuevo empleo, una pareja más compatible, un automóvil nuevo, un apartamento más grande y cómodo, unas vacaciones en un destino que soñamos, pero en el momento de devolverle al Universo comienza el dolor y el sufrimiento… 

Así como tuvimos que soltar el vientre materno porque ya no nos servía, el colegio después de cumplir su utilidad en nuestra vida y cualquier ejemplo que se nos ocurra, esa misma consciencia la debemos aplicar para absolutamente todas las áreas de nuestra vida. 

La vida nos “quita” las cosas por dos razones:

1. Ya no nos sirve.

2. No estábamos amando eso que teníamos. 

En el primer caso, no hay mucho qué hacer… ¿Cómo te devuelves al vientre de tu madre? imposible. 

En el segundo caso, podemos crear el amor por eso que perdimos para recuperarlo y verlo de regreso a nuestra vida. Pero aún así, ¿vale la pena? Si odiábamos ese automóvil descompuesto que se perdió, si ya no nos sentíamos felices con esa pareja que nos dejó, si nos sentíamos tristes en ese antiguo empleo que perdimos? ¿Cómo para qué queremos todo eso de regreso? 


En todos los casos es más fácil soltar, vaciar la copa llena de agua sucia para llenarla con aguas nuevas y puras. 

Todo tiene que ver con la Consciencia.


Con Amor, Repo